Hermanas Cofrades de la Hermandad

insignias de la hermandad
insignias de la hermandad

La primera idea que surge en mí ante esta frase "ser hermana cofrade" es que esto es una llamada y un regalo de la Virgen. Sí, un regalo de la Virgen es estar viéndola todos los días, sentir su protección, el calor de su amor de Madre, su cercanía, saber que nos entiende como nadie y que siempre tiene una mirada de ternura y de consuelo en sus bellos ojos.

La Hermandad tiene una Junta de Gobierno, y cada uno de los tres cuerpos, horquilleros, palieros y hermanas cofrades una junta directiva, que comunica al resto las directrices y orientaciones que dimanan de la Junta de Gobierno, sobre todo en lo relativo a los eventos y actos de culto a celebrar y las normas para los mismos, a la vez que organiza algunos actos propios y propone iniciativas a la Junta de Gobierno.

La principal obligación de una hermana cofrade es acompañar a la Virgen en su salida procesional del último domingo de septiembre, así como la asintencia a los cultos que se celebran en su honor, tanto en septiembre como los segundos viernes de cada mes u otros que pudieran programarse.

Pero ademas de esto el cuerpo de hermanas cofrades participa muy activamente en la Hermandad como se vio con motivo de los actos de la celebración del Centenario de la Coronación.

Toma parte en la organización y realización en la ofrenda del 15 de septiembre. Junto con el Prefecto de Ceremonias, en la liturgia y preparación de todos los cultos a celebrar.

Martes y viernes atienden en la oficina a todas las señoras, hermanas o no, que se acercan a ella para resolver un problema o pedir una información.

Colaboran de forma muy activa en la venta de lotería de Navidad o con las invitaciones cuando hay alguna cena de la Hermandad, vendiendo recuerdos de la Virgen en las mesas que se ponen en la calle, atendiendo a personas que visitan el camarín, etc. Actualmente hay unas 500 hermanas.

Si nos remontamos a la historia, este cuerpo se organizó en 1982 por el Párroco, rector de la basílica y consiliario de la Hermandad, D. Carlos Torres Quirantes, aunque ya había desde los comienzos de la Hermandad hermanas cofrades junto con los hombres, que tenían adjudicadas algunas tareas concretas. Pero cuando surgieron los cuerpos de palieros y horquilleros, desaparecieron las hermanas como miembros de la Hermandad.

Pero sobre todo lo anteriormente expuesto, la hermana cofrade aporta a la Hermandad ese delicado toque femenino que caracteriza a la mujer y que se sublima cuando se dirige a la Madre, con mayúsculas, que es el mejor regalo que Dios nos pudo hacer.

La Virgen sigue llamando, ¿la váis a escuchar?

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